Retiro de capital
Otro - otro
Es algo similar a la marcha del busó, una costumbre popular tradicional con una larga historia, que suele celebrarse el Miércoles de Ceniza, al final del Carnaval. Su principal propósito es que los tamborileros ahuyenten el invierno y el frío y se despidan con sus entretenidos bailes. En las comparsas, los primeros tamborileros suelen ir al frente, seguidos por los novios, luego el dependiente, el gallinero y los tamborileros, a quienes siguen la banda y los tamborileros al final. En este momento, recorren las calles del pueblo al son del acordeón, gritando y, a veces, rodando por ahí. Dondequiera que encuentran una puerta abierta, entran al patio de su portón. Los aldeanos reciben con gusto a los tamborileros, los agasajan en su patio, les ofrecen refrescos y rosquillas de carnaval. Ponen huevos, tocino, vino y brandy en sus cestas, y el escribano anota cuidadosamente quién les dio qué. Las donaciones recolectadas se consumen en una fiesta tradicional conocida como pocita. La broma de la solterona está relacionada con el tuk-tuk, pero esta costumbre popular está prácticamente extinta. Esta costumbre es una burla de las comunidades aldeanas que consideran el matrimonio como la única forma de vida correcta, dirigida a las muchachas que están listas para el matrimonio pero no se han casado para carnaval, es decir, al final de la temporada de bodas. En esas ocasiones, se ata a la joven un tronco o un pequeño objeto que lo simboliza, y esta debe tirar de él a cierta distancia. Hoy en día, esta tarea la realiza el tuk-tuk. Las tradiciones siempre han sido importantes para mí, por eso me gustaría que el tuk-tuk se incluyera en el tesoro local, ya que une a la gente del pueblo y esta tradición popular trae alegría a todos.