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No te maldeciré, rosa mía, no es mi costumbre.
Canción
1. No te maldigo, mi rosa, ni mi hábito, ; Solo deja que tu paño se convierta en sangre, ; Deja que tu toalla se incendie, ; Que tu corazón nunca sufra por el mío. ; ; 2. No te maldigo, mi rosa, ni mi desgracia, ; (solo) Durante nueve años, aprieta la cama, ; Nueve carretas de trigo puro, paja ; Deja que se pudra, mi bebé infiel, en tu cama.