Árbol de lanza
Estatua, monumento, placa conmemorativa
En julio de 2010, el ayuntamiento mandó erigir una lápida, obra de Mirko Pintér, tallador de Ipolyság, con madera proporcionada por el pueblo. La estabilidad de la lápida, excavada en el suelo, está garantizada por zunchos de hierro en forma de H atornillados a ambos lados, y se incrustó piedra triturada en su base, que también sirve de base para las losas de pavimento de color claro que la rodean. El tallador colocó los motivos narrativos en la parte frontal de la lápida, que remata en un tulipán estilizado: el primer gran campo contiene el nombre del pueblo de diferentes épocas, una flor de inspiración popular fue tallada en un medallón debajo, y a continuación la figura del rey San Ladislao apoyando la mano en su hacha de guerra. La serie de grabados concluye con el año de la primera mención escrita del asentamiento, resaltado con un motivo índigo. La parte inferior, que también puede considerarse un zócalo, contiene los años decisivos de la historia húngara, grabados en una placa de metal. Los campos laterales están apenas trabajados, carecen de un sistema simbólico independiente y son meros complementos espaciales de las tallas del anverso. La parte posterior está decorada con motivos ondulados, lisos y plásticos, y en el campo inferior, el maestro grabó su nombre y el año de la construcción sobre un tulipán que brota de un corazón. El espacio alrededor de la lápida está delimitado por macetas de madera redonda con flores anuales. Dimensiones: Columna: 24 x 350 x 25 cm, Campo superior de inscripción: 23 x 50 cm, Placa: 50 x 20 cm