:
:
Parodia de lamentación
Colección de textos
Lloró la pérdida de su amo. Su amo era granjero, luego taladrador…
– ¡Mi querido amo! ¡Pero era un buen hombre! ¡Dios mío, Dios mío, pero era un buen taladrador! Yo te sostuve, tú taladraste. Pero era un buen mundo, ¡amén!
El otro se quedó quieto, amén…
– ¡Dios mío, Dios mío, pero era un hombre bendito y bueno! Silbaba todas las noches, silbaba todas las mañanas, ¡Dios mío, Dios mío, que silbaba por mí!
– ¡Mi querido amo! ¡Pero era un buen hombre! ¡Dios mío, Dios mío, pero era un buen taladrador! Yo te sostuve, tú taladraste. Pero era un buen mundo, ¡amén!
El otro se quedó quieto, amén…
– ¡Dios mío, Dios mío, pero era un hombre bendito y bueno! Silbaba todas las noches, silbaba todas las mañanas, ¡Dios mío, Dios mío, que silbaba por mí!