Monumento a los Deportados y Desplazados
Estatua, monumento, placa conmemorativa
El monumento fue inaugurado en 1996, con motivo del primer encuentro de la población deportada y reasentada de Nagymegyer. Durante el período de apatridia, entre 1945 y 1948, 539 personas (incluidos 83 niños) fueron deportadas a la República Checa y 205 familias fueron reasentadas en Hungría. Los destinos incluyeron Mezőmegyer (16 familias), Gerendás (13 familias), Elek (8 familias), Csorvás (3 familias), Mezőberény (6 familias), Magócs (2 familias), Újkígyós (1 familia), Békéscsaba (16 familias), Körösladány (1 familia), Drávaszabolcs (1 familia), Németpalkonya (1 familia). Entre los deportados también se encontraba el párroco católico de la ciudad, István Cseri.