Héroes cotidianos
Depósitos de valor
Es más fácil ser un héroe por un segundo, por una hora, que soportar la vida cotidiana con un heroísmo silencioso. Asume la tarea de soportar la vida gris y ordinaria, de realizar un trabajo por el que nadie te elogia, cuyo heroísmo nadie nota, por el cual no despiertas el interés de nadie. Quien soporta esta vida gris cotidiana y, sin embargo, sigue siendo un ser humano, es un verdadero héroe.