Fundición de hierro en Kuntapolca
Edificio, estructura
Hace varias décadas, encontré una crónica en la biblioteca del castillo de Betlér, donde se menciona la fábrica como una fundición moderna del siglo XVII. Si bien en aquella época solo había martillos en nuestra zona, por ejemplo en Páskaháza y Csetnek, ya operaba una fundición en Kuntapolca. Que yo sepa, este es el registro escrito más antiguo donde se menciona una fundición. Por cierto, según nuestros abuelos, en aquella época se transportaban muchos productos desde esta zona en carretas a Budapest y Bratislava, incluyendo piezas de guerra, pero también algunos elementos del Puente de las Cadenas de Budapest, dijo el antiguo propietario de la empresa. Según Béla Balázs, llegó al pueblo en 1957, se matriculó en el curso de carpintería de patrones; su padre era ebanista y su hermano mediano, carpintero de construcción. Según la tradición familiar, él también se inició en este oficio. Béla Balázs, antiguo propietario de una fundición y fábrica de hierro con quinientos años de antigüedad, comenzó su profesión hace 63 años. El antiguo aprendiz nunca imaginó que algún día dirigiría la planta. Tras seis décadas de duro trabajo, la fábrica de Kuntapolca cierra sus puertas definitivamente. La empresa se traslada a la cercana Pelsőc, donde el nieto de Balázs, Sándor Kozsár, intenta revitalizar la fundición de hierro.