Estatua de San Juan Nepomuceno
Pequeño monumento sacro
Una antigua carta parroquial declara que, en su testamento del 12 de agosto de 1797, Julianna Lipthay también dejó 50 florines para el mantenimiento de la estatua de San Juan Nepomuceno en Szécsénke. La estatua se erigió junto a la carretera principal, cerca del arroyo, frente al castillo, donde no había casas familiares en aquella época. Sobre la estatua del santo patrón de las aguas y del secreto confesional hay una cubierta de zinc convexa y encaje. ; ; "La gente también solía acudir aquí con prosocia el día del santo. Salían de la iglesia acompañados por su sacerdote y allí rezaban la letanía de San Juan. También se cantaba el himno de San Juan que comienza con "Alabado seas, honor, cristianos". La costumbre perduró hasta el final de la Segunda Guerra Mundial." (Naszvadiné Rozália Hornyák, 1924)