El niño está llorando.
Colección de textos
El niño llora, llora; pide un silbato; le doy uno; si no lo acepta, dos; si no dos, tres. Luego le golpeaban con el mango del cuchillo para que el sauce se resbalara. Si no se resbalaba o se partía, el niño lloraba. Así lo dijimos hasta que hicimos el silbato.