¿Dónde estabas, pequeña, tan temprano?
Canción
1. ¿Dónde has estado, niña, tan temprano? Veo tus zapatos, ya empapados de rocío; fui a un bosque verde por violetas; me duele el corazón, no sea que mi vientre reviente. No te maldeciré, niña mía, no es mi costumbre; solo que tu paño se convierta en sangre; que tu toalla se incendie; que mi corazón nunca duela por el tuyo.