Cruz de carretera
Pequeño monumento sacro
La cruz fue construida en honor a la Virgen María por István Forró alrededor de 1840. Los habitantes de Vága, de entre 80 y 90 años, aún recuerdan un hermoso saludo con el que la gente se saludaba en la iglesia, acompañado de un apretón de manos, o en otras reuniones religiosas, como el rezo del rosario. El saludo era: "¡Dulcísimo Jesús!". Y la respuesta: "¡Santísima Virgen María!" o "¡Gloriosa Virgen María!". Esta forma de saludo no era exclusiva de los hombres. Cuando las mujeres se sentaban en el banco, estrechaban la mano a sus vecinas y pronunciaban el mismo saludo. El apretón de manos aún existe, pero el saludo se ha abandonado. También es una hermosa forma de saludo con la que quienes regresaban de misa saludaban a quienes se habían quedado en casa. Esto aún se puede escuchar hoy en día en la siguiente frase: "¡Alabado sea el Señor Jesucristo, que se regocijen en la Santa Misa!". La respuesta: "¡Que Dios lo conceda!".