¡Cantad alegremente, cítaras!
Canción
Toquen con alegría, liras, Jesús ha nacido; suenen tambores y trompetas, Dios se hizo hombre. La santa Virgen, que lo llevó en su vientre, el arcángel Gabriel la llamó bienaventurada. Pobres, pastores, pueden jactarse, pues entre ustedes está el niño Jesús, regocíjense. Él no les pide nada, solo un corazón y un alma puros; les pedimos una petición: la vida eterna. Aquí el Creador de los cielos yace en un pesebre; el Creador del cielo y la tierra descansa entre el ganado. Pastores de ovejas y ganado, y siervos del Señor; nobles hadas, abanderados del ancho mundo.