¡Ay!, el caballo del capitán relincha tristemente.
Canción
1. ¡Ay!, el caballo gris del capitán relincha tristemente; ni siquiera sabe dónde yace su amo. Yace allí al pie de un álamo temblón; tres balas rusas le han disparado al corazón. ; ; 2. ¡Abre, madre, abre tu puerta pintada de verde!; ¡Deja entrar a tu hijo libre!; Déjame entrar, querido hijo, te he estado esperando; hace tres años que no te veo.