La Torre Sudar de Martos, ¡madre mía!, se ve desde lejos.
Canción
1. La torre de Martos, ¡ay!, pero se ve desde lejos; en medio, en sus cuatro esquinas, florecen cuatro ramitas de romero; una se apoya en mi hombro, la otra en el de mi niño; inclino mi triste cabeza en los brazos abrazadores de mi rosa.